El peso de las competencias y de los títulos en el mercado laboral

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Las competencias y los títulos son esenciales a la hora de acceder al mercado laboral.

Ambos hablan de lo que una persona sabe hacer y de sus conocimientos. Sin embargo, la duda sobre cuál tiene mayor utilidad suele aparecer con frecuencia. Para conocer una respuesta, solo tienes que seguir leyendo.

La importancia del conocimiento y las habilidades

Hasta hace solo unas décadas, obtener un título universitario permitía acceder a un buen puesto de trabajo en poco tiempo. Los profesionales con titulación no abundaban, por lo que la oferta de empleo era suficiente como para absorber a todos los licenciados.

No obstante, el paso de los años ha acabado por cambiar esta situación, salvo en algunas áreas relacionadas con la tecnología, por poner un ejemplo.

En la actualidad, un título no es suficiente para acceder al mundo laboral. Esto, además, coincide con la introducción de las competencias en sucesivas reformas de la legislación educativa. El problema reside en que los estudios cursados no tienen por qué ofrecer unas habilidades demandadas por las empresas. Al existir tal separación, los alumnos son los que salen más penalizados.

El mundo de los negocios está en constante cambio, lo que hace que las titulaciones se queden desfasadas en poco tiempo. Ante esto, se tiende a dar más importancia a las competencias o habilidades que un estudiante pueda poseer u obtener durante sus estudios.

Estas cualidades no se quedarán obsoletas en el futuro cercado y, de hecho, se pueden ir complementando según las necesidades del momento, algo que también ocurre con el propio conocimiento.

Asimismo, la cantidad de titulados ha aumentado respecto al pasado. Esto quiere decir que hay más personas compitiendo por un número limitado de puestos de trabajos, lo que afecta a la empleabilidad de los estudiantes. Hay carreras, como las de humanidades, en las que puedes observar esta problemática realidad, que provoca reconversiones tempranas de los graduados.

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¿Hay una división entre competencias y titulación?

En una situación normal, la titulación se obtiene tras demostrar que se cuenta con unos conocimientos y habilidades determinadas.

El estudiante ha superado todo tipo de pruebas a lo largo de los años y, tras el periodo de formación, está en posesión de lo necesario para empezar a trabajar. Por tanto, no debería existir una división real entre título y competencias.

Sin embargo, las empresas tienden a valorar las competencias de los estudiantes por encima de la titulación, una circunstancia que surge por varias causas. La primera ya la conoces: la abundancia de titulados en ciertas áreas.

 Esto iguala a los alumnos, por lo que a la hora de elegir entre unos y otros, los reclutadores de las compañías se fijan en las capacidades que tienen.

Junto con esto, la facilidad con la que se llega a obtener un título hace que estos carezcan de utilidad práctica. Hay quien piensa que los estándares con los que se evalúa a los alumnos se bajan artificialmente, y que superar las pruebas es muy sencillo. Según este punto de vista, los estudiantes disponen de un trozo de papel en el que se acredita que tienen unos conocimientos que solo han adquirido de manera parcial.

Las exigencias en las pruebas también pueden verse reducidas, algo que también afectaría a los conocimientos y habilidades que se imparten. Según esta opinión crítica, los estudiantes se encuentran en una situación bastante difícil para entrar en el mercado laboral. Tienen un título, pero carecería de contenido, lo que llevaría a fracasar en un proceso de reclutamiento.

De esta manera, se considera que los títulos per se no son una prueba absoluta de que una persona dispone de unas competencias o conocimientos determinados. De hecho, es posible obtenerlas de manera autodidacta, aunque optar por esta modalidad podría llevar al fenómeno contrario.

Al no disponer de una titulación, no existe confirmación de una institución u organismo de los saberes y habilidades que se dice poseer. Aunque sí se tendría una mayor probabilidad de encontrar un trabajo, en especial si hay una forma de demostrar la capacitación, como a través de un porfolio.

En resumen, el mercado laboral tiende a considerar más las competencias de los alumnos, ya que la titulación por sí sola no justifica que se disponga de determinados conocimientos o habilidades. Sin embargo, no deja de ser un factor relevante. Y si quieres mejorar tus clases, con DreamShaper lo conseguirás. ¡Descúbrelo!

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